
Vida Sostenible
Una forma de vivir que respeta la vida
Elegir las plantas, proteger el planeta y abrazar un futuro más amable: un estilo de vida que cuida de tu salud, respeta a todos los seres vivos y garantiza la sostenibilidad para las futuras generaciones.
Por qué importa
Por qué los productos animales no son sostenibles
Los productos de origen animal impactan negativamente en el planeta, la salud y la ética en múltiples industrias. Desde la alimentación hasta la moda, sus consecuencias son graves y de largo alcance. Según la FAO, la ganadería es responsable de entre un 14 % y un 18 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, una cifra comparable a la de todo el sector del transporte.
Producir un solo kilo de carne de vacuno puede requerir hasta 25 kilos de pienso y enormes superficies de pasto, lo que impulsa la deforestación y la pérdida de biodiversidad. Además, la ganadería es el mayor consumidor de agua dulce del planeta y la principal fuente de eutrofización de lagos y océanos.




«El cambio individual de mayor impacto ambiental que puedes hacer cabe en tu plato».
Seis pilares
Cómo vivir con menos impacto
Prioridad al plato vegetal
Es el cambio individual de mayor impacto: hasta un 73 % menos de emisiones, un 76 % menos de uso de la tierra y un 49 % menos de uso de agua, según Poore & Nemecek (2018).
Moda sin productos de origen animal
El cuero, la lana, el plumón, la seda y las pieles tienen alternativas vegetales o recicladas con menor huella y sin sufrimiento.
Uso consciente del agua
Producir 1 kg de carne requiere hasta 15 000 litros. Optar por legumbres y cereales libera reservas hídricas vitales.
Reducir, reutilizar y reparar
Antes de reciclar, alarga la vida útil de las cosas. Compra menos, elige mejor y opta por lo usado siempre que sea posible.
Energía limpia en casa
Contrata una tarifa eléctrica 100 % renovable, usa bombillas LED y elige electrodomésticos eficientes. Son cambios que haces una vez y te benefician siempre.
Compra local y de temporada
Los productos de cercanía y de temporada reducen las emisiones del transporte y la refrigeración. Los mercados de productores apoyan la economía local.